Sobre la presó Model, nou article de Joan Busquets

Testimonio de un sobreviviente de la cárcel Modelo

Ni olvido ni perdón

Hace ya tiempo que quería testimoniar el recuerdo de todas las madres que se pasaron años de plantón en las puertas de las cárceles, esperando en la calle durante horas para comunicar con sus hijos.

Son recuerdos que me vienen constantemente a la memoria, y recordarlo me hace daño, cuántas humillaciones tuvieron que soportar nuestras ancianas madres, y sin protestar por miedo a las represalias.

Hubo un hecho que me marcó y que recordaré mientras viva. Estando condenado a muerte en la Modelo de Barcelona, juntamente con mi compañero de expediente Manolo Sabaté Llopart, el hermano menor de los Sabaté. El cual fue castigado por una infracción grave cometida en su celda de condenado a muerte, por destrozar el retrete de la celda, con la intención de intentar una hipotética fuga.

Suceso que lo comento en mis memorias Veinte años de prisión. Los anarquista en las cárceles de Franco. Fundación Anselmo Lorenzo (Madrid).

Por esta infracción la dirección sancionó a Manolo a no salir al patio el mediodía con los demás condenados a muerte, además se le suspendió comunicar con la familia, y durante el día le quitaban la colchoneta e incluso le prohibieron hasta fumar.

La sanción fue calculada y hecha a conciencia con el propósito de amargarle la existencia, lo que más daño le hizo fue de no poder comunicar con su madre. El comportamiento del director y la Junta del establecimiento demostraron en este caso ser unos bárbaros y faltos de humanidad. Entre los componentes del conclave había un dominicano el padre Lahoz, personaje muy influyente en las decisiones internas de la prisión y por consiguiente responsable del castigo aplicado a Manolo y a su madre.

La madre de Manolo, Madrona Llopart Batlle, la administración le informó en la ventanilla que su hijo estaba incomunicado y por consiguiente no podía verle —la mujer insistió para que le concediera la comunicación— la réplica del carcelero fue brutal y sin miramientos la despidió de mala manera.

A partir de entonces todos los jueves día de comunicación mi familia transmitía a la madre de Manolo, que esperaba al exterior de la prisión, las confidencias que a través de mí le daba mi madre, aunque siempre agregaba algo de su tintero para infundirle ánimo. Eran unas circunstancias dolorosas, ambas mujeres se reconfortaban mutuamente como podían, en este contexto de dolor y lágrimas surgió una reciproca amistad que duró hasta que llegó el desenlace final.

En la comunicación de aquel jueves observé que mi familia estaba bastante agitada. Mi hermana fue la que rompió el silencio; era siempre ella que tomaba la iniciativa. Me informó de que el abogado de Madrid había telefoneado para anunciar que me habían conmutado la pena de muerte. Saturnino Culebras de 27 años y Manuel sabaté de 22 años serán fusilados en la próxima madrugada. La madre de Saturnino lo sabía y estaba desesperada, con gritos desgarradores se despidió de su hijo que veía, entre rejas, por última vez. Una escena patética, conmovedora e intensa, imposible de olvidar.

La madre de Manolo todavía no sabia nada, estaba en la puerta de la cárcel esperando que saliera mi familia para obtener noticias de su hijo.

Cuando salgamos a la calle —dijo mi hermana— la invitaremos a tomar un café con leche y le diremos la verdad; vale más que sepa la noticia por nosotros que por esta gentuza.

El hecho de rechazar a una madre de poder despedirse de su hijo que iban a fusilar dentro de unas horas, me pareció monstruoso, no encuentro palabras para calificar tanta ignominia. ¡Qué miserables!

Me pregunto si la junta de la prisión, responsable de tomar esta infame disposición, sabía lo que es el amor de una madre, francamente, supongo que no.

El director Fernando Arnao García, tuvo una carrera fulgurante dentro del cuerpo de prisiones por los servicios prestados. En 1952 fue nombrado Inspector Regional del Levante, años después Inspector Central, y en 1965 ascendió al puesto máximo que podía llegar un funcionario de prisiones. Inspector General de Prisiones. El 17 de julio de 1969, se le concede la Medalla de Oro al Mérito Penitenciario.

Franco dejó todo atado y bien atado, han pasado 40 años y las victimas del franquismo siguen sin ser reconocidas por el Estado español. ¿Cuánto tiempo habrá que esperar aún ese reconocimiento…?

Este texto lo dedico a los cortos de memoria

J.B.

Difon el B Llibertari i el pèsol negre:
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